Comparación

Fía, una planilla o factoring: qué conviene para vender a plazo

Son tres formas distintas de resolver la venta a plazo. No compiten por lo mismo: la planilla es cómo se lleva hoy la cuenta, el factoring es financiamiento y Fía es la infraestructura para que la cuenta corriente que ya das se cumpla.

Planilla Factoring Fía
Quién da el crédito Tu empresa Un tercero adelanta la plata Tu empresa
A dónde van los pagos A tu cuenta Según el acuerdo, al tercero A tu cuenta
Condiciones firmadas por el cliente Rara vez Depende del caso Sí, en cada operación
Límite por cliente Si alguien lo controla a mano Lo evalúa el tercero Lo definís vos y se controla en cada venta
Recordatorios de vencimiento A mano No es su función Por WhatsApp, automáticos
Cuándo cobrás Cuando paga el cliente Antes, con un descuento Cuando paga el cliente

Cuándo alcanza una planilla

Con pocos clientes y pocas ventas a plazo, una planilla puede andar. El problema aparece cuando crecen: nadie mira el saldo antes de vender, los recordatorios se atrasan y los pagos se imputan tarde.

Cuándo conviene factoring

Si lo que te falta es plata hoy y estás dispuesto a pagar un descuento por adelantarla, el factoring es una herramienta de financiamiento. No ordena tu cuenta corriente: la reemplaza por otro acreedor.

Cuándo conviene Fía

Si querés seguir dando el crédito vos, a tus clientes y con tus reglas, pero sin el riesgo de condiciones de palabra y atrasos que se ven tarde. Fía es software: no otorga créditos, no presta dinero ni custodia fondos.

Fía da de alta y verifica a tus clientes por WhatsApp, controla cada venta contra el límite que definiste, hace firmar cada operación y recuerda los vencimientos. Los pagos van a la cuenta de tu empresa.

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