Guía

Qué es una cuenta corriente comercial y cómo funciona

Una cuenta corriente comercial es el acuerdo por el que una empresa le vende a otra y le deja pagar después, dentro de un límite y con plazos acordados. Es la forma más común de crédito entre empresas en Argentina, y casi nunca pasa por un banco.

Cómo funciona

El vendedor le abre una cuenta a su cliente. Cada venta a plazo suma al saldo de esa cuenta y cada pago lo baja. Tres números la definen:

  • Saldo: lo que el cliente debe hoy, sumando todas las ventas pendientes de pago.
  • Límite: hasta cuánto puede deber. Una venta que lo supera no debería salir sin una decisión explícita.
  • Vencimientos: cuándo vence cada venta (a 30, 60 o 90 días, por ejemplo) y qué pasa si no se paga a tiempo: gracia, interés por mora o corte de la cuenta.

Quién da el crédito

El crédito lo da el vendedor, no un banco: es la empresa la que decide a quién le vende a plazo, con qué límite y en qué condiciones. Por eso también es la empresa la que asume el riesgo de no cobrar.

Los riesgos más comunes

  • Condiciones de palabra. Si el cliente nunca firmó el límite, los plazos ni el interés por mora, reclamar después es difícil.
  • Saldo que nadie mira. Cuando la cuenta vive en una planilla, una venta se aprueba sin saber cuánto debe ya el cliente.
  • Atrasos que se ven tarde. Si los recordatorios se mandan a mano, una deuda vencida se descubre semanas después.
  • Pagos sin identificar. Entra una transferencia y no queda claro de qué cliente ni de qué venta es.
  • Inflación. Cobrar a 60 días en lugar de 30 es cobrar menos plata real, aunque el número sea el mismo.

Qué conviene tener ordenado

  1. Un límite por cliente, decidido antes de venderle.
  2. Las condiciones firmadas por el cliente: límite, plazos, gracia e interés.
  3. Cada venta a plazo controlada contra el saldo y el límite disponibles.
  4. Recordatorios antes de cada vencimiento, no después.
  5. Cada pago imputado a la venta que cancela.

Fía es la infraestructura para llevar esto en un solo panel: das de alta y verificás a tus clientes por WhatsApp, definís el límite de cada uno, ellos firman cada operación y les recordamos los vencimientos. Fía no otorga créditos ni presta dinero: el crédito es tuyo y los pagos van a tu cuenta.

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